viernes, 18 de septiembre de 2026

El decálogo de Jan Svankmajer (3)

 

DGD: Postales, 2022.

 

r e t r a t o s   (e n)   (c o n)   p o s t a l e s

El decálogo de Jan Svankmajer (3)

 

[Svankmajer recomienda al artista la ambigüedad: no la indecisión sino el tener a la vista a la vez la tesis y la antítesis, el tema y los argumentos en contra de éste; ¿por qué el artista habría de actuar del mismo modo en que lo hace el medio sociocultural basado en la exclusión? José Manuel Briceño Guerrero se refiere al individuo que disiente: “cuando no lo asiste ningún poder superior tienden a excluirlo por el rechazo, a aniquilarlo por el desprecio y la burla, a suprimirlo por la agresión abierta”. Charles Fort lleva esto incluso a un nivel ontológico: “Asombrosa paradoja: todas las cosas intentan convertirse en universales excluyendo a otras. [...] Sostengo que nada puede intentar ser, excepto si excluye a alguna otra cosa. Eso que se denomina comúnmente ‘ser’ es un estado que se define de modo proporcional a la diferencia entre lo que está incluido y lo que está excluido”. Svankmajer afirma en el punto 9: “Una idea —aunque fuera la mejor— no es una razón suficiente para ponerse detrás de la cámara. La creación no es la claudicación de una idea ante otra. Las buenas ideas sólo vienen después de que has asimilado el tema que deseas expresar”. La única forma de asimilar el tema es una creación no basada en la exclusión, y ello sólo es posible por medio de asumir una ambigüedad lo suficientemente profunda e irreversible como para que el artista sea capaz de caminar entre dos ideas sin caer en una u otra, “o hacerlo a los dos lados a la vez”, de tal manera que la convivencia de blanco y negro no cancele a los polos sino los lleve a una tercera posición que los reconcilia y trasciende. (DGD)

 

[Texto completo de (VIII):] Elige siempre temas frente los cuales tu posición sea ambigua. Esta ambigüedad debe ser suficientemente profunda e irreversible como para que puedas caminar sobre su cumbre sin caer a un lado o a otro o hacerlo a los dos lados a la vez. Solamente así podrás evitar el peor de los crímenes: hacer una película de tesis.

 


[Texto completo de (IX):] Cultiva la creación como una forma de autoterapia. Esta actitud antiestética es la que efectivamente acerca la creación a la libertad. Si la creación tiene un sentido, ese es únicamente el de liberarnos. Ninguna película (cuadro, poema) puede liberar al espectador si no procura un estado semejante al del autor. Todo lo demás no es más que una cuestión de “subjetividad general”. Piensa en la creación como en una liberación permanente.

 


[Texto completo de (X):] Lo que favorece siempre a la creación no es la idea, sino la persistencia del modelo interior o del automatismo psíquico. Una idea —aunque fuera la mejor— no es una razón suficiente para ponerse detrás de la cámara. La creación no es la claudicación de una idea ante otra. Las buenas ideas sólo vienen después de que has asimilado el tema que deseas expresar. La idea forma parte de un proceso creativo, pero en absoluto constituye un impulso para él.

            Nunca trabajes, improvisa siempre. El guión es importante para el productor, pero no para ti. Es un documento que no compromete a nada, y hacia el que has de dirigirte solamente cuando la inspiración te ha abandonado. Si ésta te visita más de tres veces durante el rodaje, tómalo como un signo: o bien estás haciendo una mala película o bien la has terminado.

 


[El texto completo del Suplemento fue incluido en la postal.]

 

*

 

P O S T A L E S  /  D G D  /  E N L A C E S

Voces de Antonio Porchia

Postales

Postales de poesía

 

 

No hay comentarios: