miércoles, 16 de agosto de 2017

La literatura “rara” y las corrientes subterráneas (XV)




No han sido pocas las ocasiones en que lectores entusiastas mencionan a ciertos autores en quienes encuentran ligas con Porchia; tampoco han sido infrecuentes los casos en que estas ligas resultan menos reales que hechas a posteriori como fruto del entusiasmo. Sin embargo, relacionar a las figuras de Chazal y Porchia no parece de ninguna manera infundado. La única diferencia entre ambos autores es, en apariencia, lo cuantitativo: más de cincuenta volúmenes en Chazal, sólo uno en Porchia. Y sin embargo, esto es muy relativo si se considera que en cada voz de Porchia se encuentra la semilla de un tratado entero, y que en cada libro de Chazal hay una idea central desarrollada en múltiples direcciones.
          Lo demás es un pasmoso diálogo entre dos maestros que comienza con ciertas similitudes exteriores: tanto Porchia (italiano radicado en Argentina) como Chazal (mauriciano identificado con la cultura francesa) publican por los mismos años: en 1943 aparece la primera edición de Voces de Antonio Porchia



y en 1945 el séptimo volumen de Pensées de Malcolm de Chazal.



En 1948 se difunde la segunda edición de Voces



y el mismo año Gallimard publica a Chazal (Sens-Plastique),



lo que le da un gran impulso en Francia, como será años más tarde en Argentina cuando Hachette publica a Porchia. La gran coincidencia en este nivel es la figura que promovió el más importante “espaldarazo” para ambos escritores: André Breton, que elogió a Chazal lo mismo que a Porchia.




[Continúa]

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